Yolanda Díaz busca un acuerdo en la reunión por el Salario Mínimo Interprofesional

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, expresó su optimismo el lunes sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo en la reunión del próximo jueves entre sindicatos y patronal para discutir la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) durante los próximos dos años.

Tal y como informa El Economista, en Bruselas, antes del Consejo de ministros de Empleo de la UE, Díaz señaló que espera que los trabajadores no sufran pérdida de poder adquisitivo y que se pueda lograr un acuerdo entre las posiciones de los sindicatos y las patronales.

La ministra de Trabajo instó a los agentes sociales a estar a la altura de las circunstancias y lograr un acuerdo en beneficio del país. Consideró una “muy buena noticia” que los agentes sociales presenten propuestas, ya que el Ministerio de Trabajo busca alcanzar un acuerdo cuando esto sucede.

Díaz enmarcó la negociación en el contexto de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, citando un IPC previsto entre el 3,7% y el 3,8% para noviembre. Expresó su voluntad de no permitir que los trabajadores sean víctimas de la pérdida de poder adquisitivo.

Según El País, la ministra defendió la subida del salario mínimo como la mejor herramienta contra la pobreza laboral, destacando que durante la pandemia contribuyó a reducir la brecha retributiva. Contrarrestó la percepción de que la subida del salario mínimo destruye empleo, señalando que España tiene un récord de empleo.

En relación con la propuesta de la CEOE-Cepyme de un aumento del 6% para los dos próximos años, Díaz consideró que los sindicatos la ven como insuficiente, abogando por un incremento que alcance el 60% del salario medio, considerando el aumento de los precios de productos básicos.

El debate sobre el salario mínimo no solo se centra en la cifra numérica, sino también en su impacto en la economía y el empleo. La postura de los sindicatos destaca la necesidad de equidad y justicia salarial, mientras que la patronal argumenta que un aumento significativo podría tener consecuencias negativas para la viabilidad de ciertos negocios. La reunión del próximo jueves se convierte en un escenario clave para la búsqueda de un terreno común que satisfaga las necesidades de ambas partes y contribuya al bienestar general de los trabajadores.

En definitiva, la reunión del próximo jueves representa un punto de inflexión crucial para determinar el futuro laboral en España. La divergencia entre las propuestas sindicales y empresariales destaca la complejidad de encontrar un terreno común en medio de tensiones económicas y desafíos sociales. La decisión final deberá equilibrar la equidad salarial con la viabilidad empresarial, marcando un hito significativo en las políticas laborales y económicas del país.