El Supremo sentencia que los contratos de sustitución no pueden sustituir a personal en vacaciones

Tal y como informa La Razón, el Tribunal Supremo ha dictaminado que los contratos de sustitución no pueden ser utilizados para relevar al personal fijo durante sus períodos de vacaciones, y ha condenado al Ayuntamiento de Madrid a reconocer como indefinido no fijo a un empleado cuya contratación no se ajustaba a la cobertura temporal de necesidades de sustitución.

La sentencia, emitida el 2 de octubre, resuelve un recurso de casación contra una decisión de febrero de 2021 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que respaldaba al Ayuntamiento en esta cuestión, así como se puede leer en La Voz de Galicia.

El trabajador en cuestión, que presentó servicios como monitor deportivo para el Ayuntamiento de Madrid entre 1999 y 2014, había sido contratado en diversas ocasiones por “circunstancias de la producción”. En 2020, tras demandar al consistorio, un juzgado le otorgó el estatus de trabajador indefinido no fijo, decisión que el Ayuntamiento impugnó ante el TSJM.

El Supremo ha aclaró la naturaleza indefinida no fija de la relación laboral del demandante con el Ayuntamiento, señalando que la contratación temporal para sustituir a otro trabajador en vacaciones, realizada el 30 de agosto de 2013, no se ajustaba a los principios legales. Según la sentencia, la administración municipal utilizó contratos temporales para cubrir “necesidades estructurales que deberían haber llevado a la ampliación de la plantilla”.

La sentencia destaca que las ausencias por vacaciones no generan una “vacante reservada propiamente dicha”, y la utilización de contratos de sustitución para cubrir estas ausencias se considera inapropiada. El Supremo sostiene que las administraciones deben abordar las necesidades estructurales mediante la ampliación de la plantilla, en lugar de recurrir a contratos temporales para situaciones previsibles como las vacaciones del personal fijo.

Este fallo del Tribunal Supremo destaca la importancia de diferenciar entre situaciones temporales y necesidades estructurales en la contratación laboral. En este caso, el Ayuntamiento de Madrid no justificó adecuadamente el uso de contratos temporales para cubrir vacantes previsibles, como las ausencias por vacaciones. La sentencia subraya que la mera interrupción de la prestación de servicios durante las vacaciones no debería considerarse una situación de suspensión del contrato de trabajo con derecho a reserva de plaza, sino una circunstancia ordinaria previsible.

Además, este dictámen del Supremo podría tener implicaciones más amplias en la forma en que las instituciones públicas gestionan las contrataciones temporales. Al resaltar que las ausencias por vacaciones no generan una vacante reservada, la sentencia enfatiza la necesidad de abordar las necesidades de personal de manera más estructural y permanente, en lugar de depender en exceso de la contratación temporal para cubrir períodos predecibles de la ausencia del personal fijo. Este enfoque podría fomentar prácticas laborales más estables y sostenibles en el sector público.